En la actualidad, en el Polígono de Promosa, Gijón, donde está ubicada la empresa, se sigue fabricando de forma artesanal los productos tradicionales (Atún, Bonito del norte, Anchoa…), con las materias primas de la mejor calidad (Bonito y bocarte del cantábrico, aceite oliva…), sin olvidar otras conservas más vanguardistas que el mercado reclama (Mejillones de distintos tamaños, sardinillas…), añadiendo a nuestra oferta las zamburiñas, caviar de erizos de mar y algas…. Tampoco nos olvidamos de nuestra selección de Platos Cocinados (garbanzos con Bacalao, Fabada asturiana, Pote…) tan de nuestro tiempo con las prisas.
Cuando la actividad laboral comienza en época de producción, toda pesca tiene su temporada, sus correspondientes ciclos, las distintas lonjas de pescados son visitadas, para in situ comprar los mejores materiales directos para su posterior elaboración, para surtir el mercado nacional e internacional con nuestros productos.
En realidad, aunque parezca que en otras empresas de distintas actividades, el mundo y los medios mecánicos han progresado una barbaridad, en el campo de las conservas de pescado, sin haberse quedado estancado en el pasado, todos los avances tienen un mismo funcionamiento que antaño. Eso si, con nuevas maquinas…
Lo artesanal, aunque parezca palabra de gremios antiguos, es una ciencia en la labor de enlatar los productos. Por eso en estas dos últimas décadas han surgido multitud de empresas, por lo general familiares y con pequeñas creaciones, muy concretas, pero sabedoras de la fuerte demanda que existe por las exquisiteces enlatadas, con el, casi, siempre sabor a mar.
En el interior de cada lata de conservas, aparte del buen manjar que se esconde, no cabe duda de que existe una labor muy exigente, y por eso, cuando de un mostrador de unos establecimientos de alimentación recoge el producto final, no se puede olvidar que el placer va escondido en su interior… Con nuestro trabajo es lo que intentamos y creemos conseguir.